¿Qué hago sin móvil? Síndrome de abstinencia digital - Blog mamá también sabe

¿Qué hago sin móvil? Síndrome de abstinencia digital

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Móvil o celular para llamar o aparato digital para la familia

Hace 10 años era impensable que nos pudiera preocupar siquiera el hecho de dejarnos el móvil/celular/teléfono en casa, mucho menos si se llegaba a dañar o se acababa la batería... para eso estaban las cabinas telefónicas! - Mamá, y eso qué es?

Tampoco pensábamos que el móvil pudiera tener más funcionalidad que aquella para la cual fue creado: servir de teléfono! - Mamá, este móvil no funciona, no tiene Internet! (me dice ElMayor la primera vez que le dejé un móvil para poder llamarlo al salir de la clase de tenis, esos móviles que son solo eso: teléfonos para hacer y recibir llamadas de voz...).


Con la llegada de blackberry, el iPhone y  posteriormente los smartphones se abrió todo una nueva dimensión de comunicación; ya no nos bastaba con poder llamar desde el lugar en el que nos encontráramos sin tener que recurrir a los servicios de los teléfonos públicos, ahora también se nos vendía la necesidad de estar conectados y disponibles con nuestros correos electrónicos, y luego con nuestras redes sociales. Ya Facebook dejó de ser ese lugar que ojeabas en el PC en las noches, para ser ese ícono de comunicación permanente, y así con todas las demás RRSS.

Ahora es casi imposible imaginar la vida sin estos "maravillosos" aparatos digitales! Según el INE, el 94% de los adolescentes en España que tiene un móvil lo tiene con acceso a Internet, lo que significa que lo usan más por su conectividad que por su uso de teléfono. Y justo ayer, se publicaba en EEUU un estudio que asegura que el 38% de los niños menores de dos años hacen uso de los móviles y las tabletas digitales, mucho antes de hablar... Y es que los móviles ya son de todo menos teléfonos!.

Hago toda esta recapitulación, tal vez para encontrar una explicación a la ansiedad que nos ha producido en familia el hecho de que mi "supersmartphone de la muerte" con menos de un año de vida, haya entrado en huelga progresivamente (otro ejemplo más de la obsolescencia programada).

Y es que más allá de quedarNOS sin telefono, -que ya es para nosotros un punto grave (y digo nosotros, porque mi móvil es el mejor ejemplo de un bien privado de uso común, desde luego :P) pero que he solucionado a ratos con el móvil básico,- esto de estar sin el "móvil de mamá" está siendo todo un "infortunio familiar".... jeje, vamos a repasar:

Mis niños no pueden jugar a los "angrybirds" mientras esperamos turno en el ortodoncista, ni ver los capítulos de Mike El Caballero de ClanTV, ni mucho menos conectarse a la plataforma del colegio para revisar los deberes! Oh, no... y yo tampoco puedo tomarles esa foto tan linda mientras están abrazados en la salida del cole y mandarla por mail, ni pude subir al Instagram las fotos del taller de "tapas gourmet Albal" al que asistí el viernes; y tampoco pude subir a mi página de Facebook ese cartel tan emotivo que diseñé en el móvil; ni he logrado publicar el post que tenía en borrador desde la semana pasada; y ni para que hablar de la agenda que ya no sincroniza con la cuenta de Google, ni los correos electrónicos que se quedan sin leer si estoy fuera de casa...

Y eso, queridos amigos míos, que soy una neófita usuaria de aplicaciones para móviles, que no logré descargar las apps para la compra, el banco, el control de gastos, el contador de marcha, la agenda escolar, la monitorización de la alarma de casa, el calendario menstrual (ah, no esa si la tengo), la de las gasolineras baratas, ni las apps trendy para vestirme mejor, tampoco logré que me funcionará esa otra app de Danone para acumular puntos, ni esas otras maravillosas que te gestionan las noticias y RSS como pocket (esa si que la tengo) o Zite.

No... lo mío no son esas apps, pero si mis amadas redes sociales que me permiten estar en contacto con la Web 2.0 prosumista y activa.... mi pajarito azul (twitter), la polaroid (instagram), mi punto de arte (pinterest) y mi querido Foursquare... los hecho mucho de menos. Algunos me funcionan a ratos, pero otros ni con súplicas. No poder responder comentarios de mi blog desde el "mal llamado móvil" no me hace ninguna gracia. Por eso hoy decidí que le doy una semana más a mi móvil/smartphone super samsung galaxy S2... o se arregla, o hay divorcio express, unilateral y unicausado!.

Por favor!!!! ¿Es o no una situación desafortunada? Al menos desesperante SI. Cómo era la vida de sencilla antes de los smartphones, ¿verdad? Nooooo mentira! jajaja....

Pero como de costumbre, dando la vuelta a las cosas, lo positivo del regreso al pasado con un móvil cuya única utilidad es servir para llamadas de voz, es que paso menos horas pendiente del móvil, mis niños se entretienen con lo que pueden usando más su imaginación, y organizo mejor las horas frente al PC, ya que lo que no termine en ese momento, pues se queda inconcluso y no "en proceso"... Y es que esos maravillosos aparatos, llega un momento en que se convierten como en una extensión de tu trabajo que te mantiene conectada 24/24... y eso, no creo yo que sea muy positivo ni equilibrado!...

Y ya para cerrar  ¿Qué opinas de esa dependencia digital que nos ha generado la aparición de estos dispositivos?...

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8 comentarios

  1. Ay, Cata, cuánta dependencia me ha creado el maldito smartphone... Mi límite fue cuando me olvidé de él en casa. ¿Me creerás si te digo que hasta sentí algo parecido a taquicardia? Yo creo que fue un "mono" en toda regla, un síndrome de abstinencia total. Ahí me di cuenta de que algo falla. Que sí, que me encanta cotillear de vez en cuando mi Twitter y estar al día del correo, pero... ¿Ha de ser de forma inmediata? Realmente, ¿es todo tan importante que no puede esperar a que llegue a casa?
    Hice toma de conciencia y traté de "desengancharme". Te diré que no está siendo nada fácil, dependemos del aparatito mucho más de lo que imaginamos.
    Y, aunque paso menos por redes sociales y blogs... Aquí me tienes, recién levantada y desayunando mientras te leo y comento desde mi móvil. En fin... Es como todo, los excesos nunca son buenos, pero si sabemos dosificar es fabuloso.
    Un beso enorme

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  2. Tienes toda la razón, ya no sabemos vivir sin el móvil, sobre todo nosotras las blogueras que estamos siempre conectadas viendo los comentarios, FB, twitter... Es verdad que en un día sin móvil ves el tiempo que tienes para otras cosas pero, lo siento querida, ya es parte de nuestra vida y no vas a poder estar mucho tiempo sin ´le. Feliz día ;)

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    1. jajaja ... es verdad! el síndrome de abstinencia me está dando duro... solo espero durar un poco más sin sentir esa necesidad imperante, a ver cuanto aguanto y que tregua me da mi supermegamovil patatero :P

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  3. Carol hermosa, la verdad es que gracias a las redes he encontrado personas valiosísimas como tu, que me alegran la mañana con comentarios como este. Creo que los smartphones nos están poniendo de frente a una prueba de responsabilidad y autocontrol como adultos, que en muchos casos estamos fallando. Hoy he dicho que no veo la hora de tener de nuevo un aparto funcionante, pero ahora mientras te escribo esta respuesta desde mi PC, pienso en tus palabras: es realmente necesaria esa "inmediatez" que nos proporcionan estos dispositivos?....Tal vez no!. Voy a intentar hacer un ejercicio al menos de mantener el móvil solo en función de llamadas a ver que pasa.

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  4. Yo reconozco que tampoco puedo estar sin mi móvil porque no me gusta estar incomunicada.

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    1. Jajaj... hay que ver lo que significa hoy estar comunicado! Hace algún tiempo, bastaba con poder ser llamado o hacer llamadas... y para esto nos bastaría un "troncomovil", pero claro, hoy en día eso, por si solo, no nos basta.

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  5. ¿como va el divorcio? jejejeje. Yo a veces recuerdo la primera vez que estando en un super vimos mi madre y yo a un señor que sacaba un movil y llamaba a alguien para preguntar “que sabor de helado quería?!” Y fuimos a casa a contarlo, y una semana después aun no saliamos de nuestro asombro que alguien pudiera usar el movil para semejante tonteria :D Y mira ahora... En casa nadie tiene súper-smartphone, y yo no tengo ni una app salvo twitter. Y el padre de familia ni tiene internet en su movil :) Asi que por ahora vivimos bastante tranquilos y la peque no sabe ni lo que es eso de internet en el movil. Pero a ver cuanto aguantamos asi. A mi la verdad es que me gusta esa desconexión, porque si no llega un momento en que parece que hay que estar las 24h conectado y la gente asume que vas a estar leyendo tu email, disponible en las RRSS a cualquier hora... Un besazo y espero que la cosa se haya solucionado “por las buenas” jejejeje. Un besazo

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    1. No me lo puedo creer que tu no tengas el móvil con todas las apps! Esto si es una sorpresa para mi, y hace que te admire aún más. Haces bien en no tenerlo, yo te digo que los días que estuve con el móvil dañado fueron bastante liberadores, y me he planteado limitar mucho el uso de las #rrss desde este dispositivo. Divorcio no hubo, pero un nuevo acuerdo matrimonial si. Un abrazo

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