Un grito que ahoga!.

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No soy muy buena compartiendo mis sentimientos “negativos”
por así llamarlos, porque pienso que en nosotros está el poder de alejarlos y
neutralizarlos. Pero hay días como hoy en los que el agobio y el sentido de
impotencia se apoderan de mi alma y mi cuerpo… y me está costando mucho trabajo
evitarlo.

Antes de ayer, El Peque (junio, 2009) me dio uno de los
mayores sustos de mi vida, y junto a él su hermano mayor. 
Saliendo del
supermercado, hay una plazoleta donde suelen jugar un rato antes de irnos a
casa, pero ese día algo se le cruzó por la cabeza a ElPeque , y en lugar de
quedarse jugando allí, salió corriendo directo hacia la calle; acto seguido, ElMayor y yo corriéndole detrás y pidiéndole que se detuviese… en fracciones de
segundo, ElPeque estaba en medio de la calle, y del otro lado una furgoneta
que se acercaba (por fortuna, y como cosa muy rara) a una velocidad moderada;
El Mayor se lanza a la calle detrás de ElPeque, también sin mirar… y yo sentí
que se me iba la vida!
. Mis gritos se oyeron hasta en china, estoy segura… 

La
furgoneta se detuvo, mis dos niños se habían tropezado cerca al otro lado de la
calle y allí estaba yo, dando gritos como una loca, repitiéndole a ElPeque:
eso no se hace, eso no se hace, eso no se hace… Nunca me había visto a mi misma
tan descontrolada, y desde luego ElPeque tampoco, quien rompió en lágrimas por
mis gritos.

Luego de subirle al coche, me derrumbé en el suelo… no podía
respirar, tenía una picada en el pecho muy fuerte! Tarde un buen rato allí,
tratando de recuperar el aliento y la “compostura”…: Y de repente cuando subí
la mirada, le veo a él mirándome con cara de “miedo”…
¿Pero qué he hecho? Aún no me recupero de ello! No del
susto, sino de los gritos que dí a mi niño. ElMayor le decía: Mami está muy
nerviosa porque lo que hiciste está muy mal!! Pero yo me pregunto: ¿Y lo que yo
hice? ¿Acaso el peligro justificaba que le gritase
como lo hice?
… Sé que muchas personas dirán que es justificable, dadas las
circunstancias de peligro… pero entonces, ¿Por qué me siento tan mal?
Aunque minutos después ElPeque, en una franca demostración
de madurez e inteligencia
, me dice (sólo, sin que nadie se lo pidiese): – Mami,
lo siento!
No salgo a calle solo, lo siento. … veo que algo se rompió entre
nosotros.  Sé que entendió mis razones,
con esa disculpa, pero también veo que algo irremediablemente, se rompió… y me
duele!.
.. me duele… me duele… me ahoga!
Lo veo por la forma como me mira, lo veo en su expresión
cuando subo el tono de voz (que no gritar), lo veo cuando me le acerco de
improviso y se sobresalta, lo veo cuando trato de explicarle que algo no lo
debe hacer, y se “emberrincha” a la primera… y me duele!
Soy más que consciente de que el respeto es fundamental en la relación parental; lo sé, me lo repito a diario, y procuro practicarlo a cabalidad. por eso, me duele, porque día a día estoy vigilante ante cualquier
cosa que pueda herirles, lucho por medir mis palabras y las palabras de quienes
les rodean; me duele, porque combato con
mis propios fantasmas para romper el ciclo de crianza tóxico; me duele porque
le amo y quiero que lo sienta
… me duele, porque no quiero que me tenga miedo.
No sé aún si publicarlo… al menos escribirlo me ha hecho
respirar mejor. 

32 Comentarios

  1. Creo que hiciste muy bien y no deberías sertirte mal por haber perdido los nervios.
    Ahora tu peque recordará por mucho tiempo que no debe salir solo a la calle y eso es lo importante.

    Y mira, al menos no le diste una azonaina como hacen otros 🙂

  2. Cata siento mucho por lo que han tenido que pasar los tres, tremendo susto.

    No pienses que algo se ha roto entre ustedes, aunque ahora lo puedas sentir así estoy segura de que no lo es, no olvides que el peque se llevó un susto tan grande como el tuyo y seguramente aún estará un poco impactado por el conjunto.

    Yo entiendo que te sientas mal, es obvio que ponerse a dar gritos en esa situación a los niños no les ayudaba en nada, pero es una reacción totalmente normal, actuaste bajo el pánico, bajo la impotencia de verles ante tal peligro y tú también necesitaste expresar tu miedo y sentimientos en ese momento.

    No te culpes por expresarlo, en eso consiste todo, expresarnos, entendernos y respetarnos, pedirnos perdón y comprender ciertas situaciones.

    Verás que en unos días los niños están genial, y tú recupera ese ánimo!!

    Mil besos

  3. Creo que puedes estar tranquila, Catalina. Los gritos están para eso: para situaciones de extremo peligro. Me explico: gritar a un hijo porque va a echar lejía sobre tu vestido nuevo no tiene justificación; gritar a un hijo porque hay un león que se acerca, sí. Para eso tenemos los animales esa capacidad.

  4. Hola guapa! no te martirices, yo creo que se trata más bien de una percepción tuya, que lo último que querrías en el mundo es gritarle a tu hijo. Seguramente a él lo único que le pasa es que se ha dado cuenta del tremendo susto que te ha metido, y por eso lo notas distinto, pero no creo que se trate de un problema para contigo, sino al contrario, el verte a tí así le habrá hecho darse cuenta de la gravedad del momento y reflexionar.
    Y por cierto, en una situación así a ver quien es la guapa que ni grita ni se descontrola. A mí me oirían hasta desde la estación espacial.
    Me alegro mucho de que todo quedara en un susto. ¡No me extraña que aún no se te haya pasado!
    Un abrazo enorme :)*

    • Tu logras dibujarme una sonrisa… "a ver quien es la guapa", jeje. Es verdad, creo que se necesitaría muchísimo autocontrol, y ser un ser "espiritualmente" superior para controlarse en ese momento. Gracias por comentar, y por tu apoyo, y por estar aquí!.

  5. Yo creo que tuviste la reacción natural que hubiésemos tenido todos, pero si crees que te has equivocado y te sientes mal, siempre puedes pedirle perdón tú a él y decirle que lo hiciste porque estabas muy asustada. Es una idea que se me ocurre, nosotros nos equivocamos y lo importante es reconocerlo.
    Yo también me alegro de que sólo fuese un susto.
    Un abrazo.

    • Completamente de acuerdo, y se me había pasado ponerlo a mí. Una cosa es que un grito tenga justificación… y otra distinta que no pidamos perdón por ello. Hemos hecho daño, no estamos orgullosos de ello y, por lo tanto, debemos pedir perdón.

    • Mum… y Carlos… al llegar a casa, cuando subimos las escaleras desde el garaje, lo tomé en brazos y le dije al oído: lo siento mucho por gritarte pero no podía permitir que te pasara algo; acto seguido, tome a mis dos niños entre los brazos, y en medio de lágrimas les dije que yo no sorportaría que algo malo les pasase, porque los amo… gracias a ambos por su apoyo y por comentar!.

  6. Cata corazón, verás como este momento pasa… Está claro que aún estáis impactados por lo acontecido, tanto tú como él. Siéntelo de otra manera, en ese momento eras una mamá leona intentando proteger a sus crías, la reacción instintiva desde luego en el ser humano debe ser esa, porque tú no pensaste, sólo actuaste. Bien es cierto que puede servirte para reflexionar sobre lo que querrías haberle dicho, sobre lo que le dijiste y sobre tu actitud en futuras situaciones, cuando dejes de ser el animal instintivo y pases a ser la mamá consciente.

    De momento me alegro tanto de que no haya que lamentar nada más…

    Así que te acompaño en ese sentimiento de culpabilidad, pero transformémoslo en otra cosa, en un aprendizaje, no busques culpa, busca cómo puede ayudarte esta experiencia a crecer.

    Ellos nos sienten, no lo olvides, y hay que cambiar el mea culpa y la frustración por un no me gusta esto, vamos a sanarlo. Ahí, en ese cambio, está el secreto que les mostramos, que queremos y podemos cambiar lo que no nos gusta, que tenemos el poder, y ellos también.

    Y piensa que a pesar de todo, del susto de ver a mami fuera de sus casillas, sigue sintiendo tu Amor!

    Un abrazo fuerte!!! 3> 3>

    • Carol.. mi niña, gracias por tus palabras… voy a seguir tu consejo de sanación; lo encuentro acertado… y además muy constructivo. Soy de las que piensa que los niños deben entender que sus padres son humanos: que se equivocan, que ríen y que también lloran. Un besito enorme♥♥

  7. Madre mía, vaya susto. Te entiendo perfectamente. Mi hijo mayor, cuando tenía 4 o 5 años, cruzó la carretera que hay frente a su colegio porque en un despiste creyó que la chica que había cruzado era yo y la siguió. Yo le pegué tal grito que se quedó petrificado en medio de la calle. Menos mal que no venía ningún coche. No pude controlarlo, fue tal el susto que no pude más que gritarle "MARCO, NOOOO!" Luego pensaba que si no le hubiese gritado habría terminado de cruzar en lugar de quedarse paralizado en el centro de la carretera.

    Aun hoy día, y ya tiene casi 8 años, a veces pierdo los nervios y le levanto la voz o me pongo muy autoritaria. Yo noto que Marco se altera, se pone muy nervioso y alguna vez me ha dicho que no le gusta que me ponga así, que le asusto cuando estoy tan enfadada. Y es cierto porque lo notas en sus ojos.

    Sé que mis hijos me adoran, y yo a ellos. Los peques lo saben y no te imaginas como odio ponerme así y perder los estribos. Intento controlarme día a día y que a pesar de que me saquen de mis casillas hablarles con un tono moderado y coherente. A veces no lo consigo y acabo pidiendoles disculpas a mis pequeños, no por enfadarme si no por gritarles y perder la compostura.

    Un abrazo.

    • Es exactamente eso lo que me aterra: el miedo que ha sentido con mis gritos.. y me temo que a pesar de pedirle perdón, eso ya se ha roto, y me pasará como a ti con Marco. Somos humanas, nos equivocamos y sentimos… lo sé, pero como dices a veces no se consigue ese control absoluto. Gracias por pasarte… un fuerte abrazo ♥

  8. Madre mia Cata que susto más grande, no me extraña que gritaras y que te asustaras, creo que es una reacción que todas hubiesemos tenido, es verdad que el peque no entendia nada y que despues con tu disculpa y la explicación a él le quedó mucho mas claro… Un besazo preciosa, menos mal que todo quedó en eso, en un susto

    • María, linda, gracias por regresar por acá, me encanta ver tu koalita asomarse por mi blog! ;). Efectivamente lo entendió, y espero que nunca me toque volver a vivir nada por el estilo. Un fuerte abrazo ♥

  9. Somos humanos y ante situaciones límite muchas veces reaccionamos de formas que no nos gusta. El susto fue muy grande y la situacion os descontrolo a los 3. Entiendo que te sientas mal pero tampoco te tortures eres una supermama pero no una superheroina que es capaz de controlar cualquier situacion.
    No creo que se haya roto nada entre vosotros, él también se llevo un gran susto y seguramente le está costando un poquito superarlo, ya veras como en unos dias las aguas vuelven a su cauce.

    • Es verdad.. no exigimos a veces más de la cuenta, me lo dice siempre mi marido, pero es que el temor de "no hacer lo justo" o de equivocarte, siempre acompaña. Gracias por pasarte por aquí. Un enorme abrazo♥

  10. Cata, preciosa, un abrazo grande para comenzar, no ha debido ser fácil dar este paso y, desde luego, la situación vivida es motivo de ansiedad.

    Mi sensación es que reaccionaste de manera instintiva ante un peligro que se escapaba de tus manos, que no podías controlar. Estabas protegiendo a El Peque mientras veías como El Mayor se lanzaba también sin medir el peligro. Estabas presa de tu temor y sin otro recurso que tu voz, puesto que no alcanzabas a cogerlos. Imagino que es una reacción normal, yo misma me imagino reaccionando de ese modo ante una situación límite. Cómo alertarles?

    Entiendo que sientas que le has fallado pero quizá vaya la cosa más allá, tal vez la sensación de descontrol siga apoderándose de ti ante la fragilidad de nuestros hijos. Igual El Peque no está sólo impresionado por tus gritos, sino asumiendo lo ocurrido, igual experimenta el mismo sentimiento que tú de haberte hecho daño… no sé. Siempre puedes hablar con él, sin miedos, disculparte por tus gritos, hacerle sentir seguro a tu lado… Ay, sé que debe ser delicado para ti y para todos. Pero si tú no te perdonas quizá no dejes suficiente hueco para que los demás lo hagan…

    Desahógate, preciosa, y siéntete acompañada!
    Millones de abrazos!

    • Colo hermosa, como siempre tus palabras me llegan al alma, y lo sabes. Es verdad que tengo que perdonarme, y es verdad que soy presa de mi permanente y osbseciva necesidad de control, y creo que esto nos está haciendo daño a todos!. Gracias, a ti y a Carol por enseñarme un camino paralelo. Besos grandes ♥

  11. Cata, lo primero de todo, ¡vaya susto más grande! Me alegra infinitamente que todo quedara ahí.
    Y en segundo lugar, ¿cómo esperabas reaccionar? Creo que cualquiera hubiera reaccionado así! Son milésimas de segundo en las que no cabe el diálogo ni la compostura sino los gritos, el pulso acelerado y el ataque de pánico. Cualquier madre que siente adoración por sus hijos como cualquiera de nosotras hubiese reaccionado así. No te culpes cielo!

    • Es verdad!! sale la Leona que guardamos dentro, en los momentos límites; El Peque está mejor, ayer en la tarde estuvo muy cariñoso, y creo que lo va asimilando al igual que yo. Gracias por pasarte por acá y dejarme tu comentario. Besitos ♥

  12. Una intenta mantener a veces lo que una cree, eso de no gritarles a los hijos y mantener el respeto, pero tampoco puedes controlar tus sentimientos y menos en una situación tan peligrosa como esa. Si sientes que necesitas pedir perdón, hazlo. Pero no sientas culpa porque no hay motivo, son situaciones inesperadas que salen de nuestro control.

    Un abrazo y tranquila, no te sientas mal que todas te comprendemos por acá.

    • Pilar, antetodo, bienvenida! me encanta ver caras nuevas por mi blog. Me he acercado al tuyo y estoy de acuerdo con lo que dices que no existe crianza perfecta porque cada mamá sabe lo que hace (cuando lo hace de corazón, claro está). Gracias por tu comprensión. Un abrazo ♥

  13. Me estremece leer tu relato e imagino que mi reacción hubiese sido exactamante igual, muchas veces nos cuesta controlar nuestras emociones ante hecho mucho más livianos así que ante algo así a mi me resultaría imposible.
    Por otra parte creo que nuestros hijos deben de aprender que sus padres no somos perfectos, que nos equivocamos y ya que lo sucedido no se puede cambiar, aprovecha la oportunidad para enseñar también a pedir perdón y a admitir los errores.
    Pronto quedará como un mal día y volverás a sentir que la relación con tu hijo es como siempre. Un beso y ánimo!

  14. NO SE HA ROTO NADA. Es una reacción normal ante un peligro y fue lo acertado. No te sientes mal por haber gritado sino por ese momento en que viste a los niños en peligro, sufriste un pequeño ataque de ansiedad , pero es normal. Y está bien que ellos también se den cuenta y lo sepan . Tus hijos son aun pequeños , les vas a gritar unas cuantas veces más a lo largo de la vida y no será como falta de respeto, sino porque a veces los niños no se dan cuenta de las advertencias. Y les gritarán también sus entrenadores de fútbol o baloncesto , o su monitor de ski. No pasa nada, a veces es necesario ese "toque de alerta" y que empiecen a entender que el mundo no es solo su parque para correr , el mundo está lleno de contratiempos y ahí estará mami para avisarles, aunque sea a gritos.

  15. Perdón por decirlo que esta forma, pero si hubieras visto a tu hijo (o a ambos) al borde de la muerte (que seguro es lo que pensaste) y hubieras reaccionado con calma, no serias humano, serías de plástico! Cualquier ser humano normal grita como desaforado en esa situación y es una respuesta instintiva guiada por el derrame masivo de adrenalina en sangre. O sea, si sos ser humano, reaccionás así. Y no se rompió nada, sólo está asustado y tomando conciencia de que lo que hizo es peligroso, que tal vez él no llegó a verlo, pero que ahí está mamá para mostrárselo. Si reaccionaras así ante cada cosa, bueno, eso sería un problema. Pero no lo hacés. ¿o no?. Sos ser humano y madre, nada más y nada menos.
    Espero te sientas mejor y no te cargues de culpas inexistentes!!

  16. El respeto es funadmental, pero no debemos olvidar que todos sonmos humanos. Adultos y niños. Perder los nervios no es un lujo que no nos podamos permitir porque esa presión, como en las ollas esprés, tiene que salir por algún lado o estallamos. Tu niño no lo comprende y puede que esa situación le haya marcado, pero eso tampoco es malo. Tiene que saber que todos tenemos partes buenas y malas y que nada es perfecto. Forma parte de la vida. No te sientas mal. No se puede actuar siempre de la forma más correcta, lo importante es intentarlo

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