Una mala buena madre

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¿Soy mala o buena madre?… Pero por qué nos angustiamos tanto con estas etiquetas

A diario nos estamos dando golpes de pecho por lo que hacemos y hemos dejado de hacer; por lo que otros nos han dicho o lo que es peor, por lo que no nos han dicho pero piensan de nuestra forma de asumir la maternidad, la crianza y el modo en cómo conciliamos o no, nuestra vida personal, familiar y laboral.

Mucho se dice sobre no poner etiquetas a los niños, yo misma lo repito a diario, y sin embargo puede que no lo esté aplicando a mí misma, cuando me hago la pregunta del millón: ¿Estaré siendo una buena madre?

La verdad es que somos madres, y ya esto es mucho; somos madres que dedicamos tiempo, amor y esfuerzo a nuestros hijos y a nuestra familia. Lo hacemos siempre pensando en que es lo mejor; tal vez nos acostamos con la inquietud de saber que algunas de las decisiones o acciones del día no han sido las mejores, o que hemos podido responder de otras mil maneras… y este momento de reflexión es lo que nos pone a dudar sobre nuestro desempeño…

Pero no, no debemos pensar en etiquetar nuestra labor de madres, porque acertemos o no, es el amor hacia nuestros hijos lo que nos mueve, y si estamos siendo honestas con ese amor, y consecuentes con dar prioridad al beneficio de nuestros hijos, con una base de respeto, podemos estar tranquilas de estar haciendo las cosas del mejor modo posible.

Errar es humano y nunca nadie, ni siquiera nuestros hijos nos podrán “certificar” si hemos sido o no buenas madres, tan solo la vida y nuestra conciencia nos podrán dar la satisfacción personal de saber que hemos obrado siguiendo nuestro instinto y atendiendo al llamado del amor.

La próxima vez que te lo preguntes, recuerda… Soy madre! y ya está!.

13 Comentarios

  1. Pues, se puede decir más alto, pero no más claro, somos madres, y como tal, estamos aprendiendo a medida que nuestros hijos lo hacen. No gastemos el tiempo en este tipo de preguntas sino en mejorar la calidad del tiempo 😉

  2. Qué razón tienes. Yo huyo de las etiquetas aunque en esto de la crianza es muy difíci. A lo mejor en un momento u otro no tomamos la mejor decisión o la más correcta, pero aprender de los errores también es una gran enseñanza, nos ayuda a conocernos a nosotras mismas, a seguir adelante, a buscar otra manera de hacer las cosas. Pero lo que nunca debe estar en duda es el amor que tenemos hacia nuestros hijos.

  3. Como siempre, Cata, qué palabras tan acertadas! Una vez alguien me dijo "sólo por el hecho de preguntarte si lo estarás haciendo bien, ya eres buena madre". Y creo que tiene mucha razón. Lo de buena o mala es sólo un adjetivo. Lo importante es que nos mueve el amor más inmenso, y que nuestros pequeños lo están recibiendo. Eso nunca puede ser malo, aunque nos equivoquemos a veces.

  4. Como siempre, Cata, qué palabras tan acertadas! Una vez alguien me dijo "sólo por el hecho de preguntarte si lo estarás haciendo bien, ya eres buena madre". Y creo que tiene mucha razón. Lo de buena o mala es sólo un adjetivo. Lo importante es que nos mueve el amor más inmenso, y que nuestros pequeños lo están recibiendo. Eso nunca puede ser malo, aunque nos equivoquemos a veces.

    • Carol hermosa, sabes bien que pienso al respecto, y es que equivocarnos y reconocerlo es otra forma de amar! Desde luego que todas somos madres amorosas (son escasos y muy mediáticos los casos de madres desnaturalizadas) y por eso mismo debemos de una vez y por todas librarnos de esa mochila que nos impone la sociedad. Como bien te lo han dicho, el simple hecho de preguntarte si estas o no haciendo bien las cosas es un indicativo de tu amor y tu interés. Besitos.

  5. Cuánta razón tienes! Creo que a veces nos invade esa etiqueta, y es cierto que debíeramos huir de ella. Yo intento hacerlo lo mejor posible, intendo documentarme y tratar de mejorar día a día, aunque aún así, de los errores es de donde más se aprende y como bien dices, errar es de humanos. Cada día es un nuevo reto con ellos y ambas partes aprendemos nuevas cosas. Un besito

    • De eso se trata precisamente, de un crecimiento mutuo, como bien dices; de ambas partes se aprende, y todas las situaciones son momentos claves del aprendizaje tanto del ser madres como del ser hijos. Un fuerte abrazo y disculpa el retraso en la respuesta…. ya sabes.

  6. pues yo si te etiqueto… eres de las que quiero aprender! me ha encantado tu entrada, y llevas razón. sin etiquetas seriamos mas felices, por ellas nos ponemos listones muy altos pensando q nos harán mejores, sin darnos cuenta q el problema son las etiquetas en si, no q nosotros no lo hagamos bien. nos imponen desde fuera censurarnos y preguntarnos a diario como lo estamos haciendo, en vez de disfrutar de nuestro instinto.

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