¿Gritar, pegar, castigar? – No, otra forma de criar es posible

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Que no, que no, y que no: que no es mejor un castigo que una bofetada a tiempo, ninguna de las dos cosas son modelos válidos de educación y crianza, son sólo métodos de adiestramiento del comportamiento. Y son maltrato.

Por eso no se debe pegar a los niños, no se les deben decir improperios ni humillaciones, no se les debe inculcar el miedo… ese miedo que fácilmente se traduce en rabia y rencor.

Los gritos, golpes y castigos, generan miedo no educan
Foto de morguefile.com

No. No se pega, no se grita no se maltrata

La semana antepasada mi marido escuchó al vecino amenazando a su peque de 3 años con llevarlo al cuarto oscuro por “ser malo” y no haber recogido sus juguetes. Mi marido pudo escuchar los gritos de miedo del pequeño, quien por fortuna fue salvado por la abuela, que le sacó del lugar. Esto suscitó una interesante conversación por tuiter, en la que, muy a mi sorpresa y pesar, el tema de discusión era “si el lugar del castigo era o no seguro” o si “era mejor el castigo que una bofetada”… :’( Yo no daba crédito a mi TL (timeline)

Históricamente castigar, gritar o pegar a un niño han sido vistas como actuaciones inherentes a la educación; sin embargo, por fortuna y en favor de los niños y de la humanidad misma, esto ha ido cambiando gracias a que tanto estudios científicos como psicológicos han demostrado los efectos nocivos de estos comportamientos de los adultos hacia los niños. Las cosas van evolucionado poco a poco hacia una crianza basada en la educación y el respeto y no en el adiestramiento o la sumisión y el miedo.

Es difícil de un momento a otro cambiar la historia, y cambiar los modelos aprendidos y heredados, pero es posible hacerlo: basta tener la voluntad y el convencimiento de no seguir apoyando modelos (mal llamados) de “educación y crianza” que perpetúan la violencia física y emocional.

No es fácil, pero tampoco es imposible hacerlo. Casi todos, en mayor o menor medida, hemos sido afectados por esos modelos milenarios, en los que se busca “adiestrar comportamientos” para “garantizar un equilibrio” del mundo adulto. Yo misma fui víctima de algunos de esos maltratos físicos y psicológicos… no culpo a quienes me los propinaron, porque eran otras épocas, no existía la formación humanística que hay hoy en día, ni tampoco se habían hecho estudios al respecto de los efectos nocivos… tampoco se hablaba de inteligencia emocional.

Pero ahora  tenemos mucha información que demuestra porqué una “bofetada a tiempo o un cachete a tiempo” no es un modelo constructivo de educación y crianza. Ahora sabemos, que castigar menospreciando al niño y escupiendo improperios a diestra y sinistra no conllevan a un sano desarrollo ni físico ni emocional. Ahora ya no caben las disculpas del tipo “a mi me criaron así y mira lo bien que he salido”, porque si crees que los gritos, las palmadas, bofetadas o cachetes y castigos o demás, son un método de educación, quiere decir que algo no funciona bien… todo eso es violencia, ¡violencia tolerada!, como bien me aclaró mi compañera tuitera/bloguera Ruth (@SrtaRuthenmeyer)

Te invito a ver este vídeo, son solo tres minutos en los que tendrás más razones para ver porqué una bofetada no es un método educativo.

No se trata de sentirnos mal ni culpables por haber seguido la corriente sin habernos detenido a pensar, que tal vez, esa no es la mejor manera de educar y criar. Lo importante es “el ahora” y el “de ahora en adelante”. 

Se pueden cambiar esos modelos de crianza, se puede cambiar como adultos y cortar con ese ciclo de violencia perpetuada. Se puede educar y criar en un modo más respetuoso… solo basta tener la voluntad de hacerlo, librándonos de las culpas por lo ya pasado y abriendo nuestro corazón hacia modos más respetuosos y armónicos. Haciendo la paz con nuestro pasado, desaprendiendo modelos caducos, y rehaciendo la mochila emocional.

Yo he caído en la utilización de algunos de esos métodos heredados; alguna vez he gritado a mis hijos (pero nunca con rabia, ni rencor, y tampoco les he dicho improperios ni les he ofendido, ni les he humillado ni llamado cosas como las que suelo oír por la calle); alguna vez les he castigado con quitarles beneficios como jugar a videojuegos o no ver la televisión o les he decomisado juguetes por no recogerlos (pero nunca jamás les he enviado al rincón de pensar, ni al cuarto oscuro, ni mucho menos encerrado en sus habitaciones- he preferido ser yo la que me encierro cuando veo que las cosas se me pueden salir de control-)… pero no me “castigo” por ello, simplemente sé que poco a poco puedo ir cambiando y mejorando mi forma de criar hacia el respeto y la empatía.

No les he pegado ni siquiera un pellizco, así como tampoco he dejado que mi incapacidad de entender a mis hijos o mi incapacidad de controlarme a mi misma, o mi incapacidad de empatizar en algunas ocasiones con ellos, se apodere de mi, descargando mis frustraciones a manera de gritos, regaños y desprecios hacia ellos. Siempre he preferido encerrarme yo, o dar un grito ahogado en un cojín, jeje… soy humana y tengo que buscarme mis modos de escape.

Es posible romper con esa historia de maltrato tolerado y bien visto; lo sé, yo lo he logrado. Ha sido arduo, ha requerido mucho trabajo interior por mi parte, y lo sigue siendo, porque cada etapa del desarrollo te enfrenta a nuevos retos en crianza y educación y a nuevos fantasmas de tu pasado que cobran vida al repetir ciertas situaciones, al recorrer ciertos lugares comunes… pero para esto es importante rodearte de una tribu (real o virtual), de una familia,  de blogs y de todos aquellos que como tu crean que otro modelo de crianza es posible… para que cuando estés flaqueando, puedas re-encauzar tu rumbo y dejar una mejor huella en tus hijos… esa que todos queremos para ellos… la huella de la felicidad en justa medida.

Como en todo, hay teoría para dar y convidar; pero como suelo decir, uno se debe quedar con aquellas cosas que se adaptan más a los propios valores y principios, y seguro que entre todo el espectro de literatura y blogs que promueven un modo de educar más respetuoso, se podrán encontrar herramientas y artículos que ayuden a educar sin gritos, ni bofetadas, ni castigos, algo que pueda servir de inspiración para conseguir lo que todo padre y toda madre desea con toda su alma: Educar hijos e hijas felices, seguros de si mismo y con herramientas para enfrentar el futuro… y rompiendo con la cadena de la violencia tolerada… te unes?

 Literatura recomendada:

  • Tu hijo de 0 a 6 años – Etapas claves del desarrollo – Dr. T. Berry Brazelton – Ed. Norma
  • Educar sin gritos, amenazas, ni castigos – Naomi Aldort – Ed. Medici
    Superbebé –
  • 12 formas de dar a tu bebé un buen comienzo – Jenn Berman – Ed. Everest
  • Ni Rabietas, ni conflictos – Rosa Jové – Ed. La Esfera de los Libros
  • Disciplina Positiva – Jane Nelsen – Ed. Oniro

    Blogs,

Webs y articulos Recomendados:

30 Comentarios

    • Esa es una buena táctica… cambiar y pedir el relevo, cuando sientes que la paciencia ya se está agotando. Es una edad compleja, pero si de algo te sirve… es hermoso ver como ellos empiezan a entender que son personas independientes a nosotros, y como tal quieren hacerse valer y hacer valer sus deseos… recuérdalo siempre. Además, en esta edad los padres y madres solemos caer en el error de creer que ellos nos desafían, cuando es todo lo contrario… es difícil pero al final de la etapa, suele ser muy satisfactorio.

  1. Creo que la desesperación cuando un niño no nos hace caso puede hacernos caer en estos tropiezos durante la crianza. Mi bichilla aún es muy pequeña, pero querría poder salirme con la mía y criarla con cariño y sin necesidad de ningún tipo de violencia ¡pero no sé si sabré mantener la compostura!

    • Claro que la mantendrás… al fin y al cabo eres plenamente consciente del "proceso"; entiendes a cabalidad que somos nosotros los que caemos en los tropiezos… no es fácil, lo sé, y menos si tienes un peque con un buen carácter definido que tiene claras las cosas… jejejej… es un reto permanente a nuestra inteligencia y paciencia. Pero como digo, si nos apoyamos entre todos, en una tribu de respeto, será más fácil no caer ni perder la compostura…

  2. Cata, muy acertado como siempre. Me encanta leerte, dando tu opinión siempre desde la serenidad. En nuestras manos está usar o buscar las herramientas que nos permitan educar a nuestros hijos como niños felices. Solo tenemos que cambiar un poquito el chip. Un besote.

    • Exacto Leticia, sólo tenemos que cambiar el chip, tomar la decisión y actuar en consecuencia con ella… y todo siempre prensando en lo qué es mejor para el futuro de nuestros hijos (nuestro único y verdadero tesoro).

  3. Todo extremo es malo, e igual funciona para el castigo físico, una palmada en la mano o en las nalgas puede justificarse cuando se trata de un niño que no entiende bien y se encuentran frente a una situación de peligro, claramente en mi concepto esto no puede ser parte del día a día. Pero cada niño es diferente y así mismo considero que no hay norma igual para todos, algunos necesitaran mas y otros menos.

    • Marce, ese es el tipo de conceptos que deberíamos desterrar… la violencia es violencia y punto. Un grito para evitar que se cruce una calle o que se queme, es válido como bien dices si no es cosa del día a día, pero una nalgada en nada va a aportar a su educación. Entre los sitios que enlazo hay un par de disciplina positiva que ayudan a padres y madres que consideran que ciertos límites son necesarios, a ponerlos sin necesidad de entrar en violencia.
      Esto merita más de un post, tal vez un buen chocolate con almojabanas…jejejeje
      Te agradezco mucho tu comentario, me encanta ver a personas de mi infancia por aquí… te mando un abrazo, y que gane nuestra Colombia del alma.

    • Mucho ánimo Sonia, y sobre todo no decaer en el propósito de romper con la violencia tolerada. A veces no hay lugar al dialogo, pero tampoco quiere esto decir que haya lugar a la violencia… esa no. Bienvenida por aquí.

  4. Genial!, que crezcan sin barreras para que sean ellos los que las exploren y se las impongan a los demás…y si no funciona siempre se puede llamar al "Hermano Mayor"…

    • Perdón? No le entiendo su comentario, pero creo que usted debería leer bien… acá no se trata de barreras (o límites, que supongo será a lo que usted quiere hacer referencia). Le invito a que lea bien el post… se trata de respeto… y a qué mire las páginas que enlazo, en particular las de Disciplina Positiva, porque como bien escribí… hay de todo y para todos los gustos, y si a usted le gustan las barrera, también hay formas respetuosas de ponerlas.

  5. Perdona, por tuiter entendí que te referías a que hay personas de crianza respetuosa muy permisivas y con 140 caracteres no me da para explicarme.
    Desde mi humilde punto de vista se les hace flaco favor permitiendo todo, sin embargo, tolero 0 el maltrato en niños.
    No soy ningún derroche de virtud, cuando me saturo, levanto la voz aunque no les grite a ellos directamente. Procuro controlarme y no siempre lo consigo. Y al mayor le han caído castigos, no lo voy a negar. Cuando ha pegado a su hermana o ha roto algo a propósito le he quitado algún juguete, o le he llegado a dejar sin ir al parque, y siempre procurando que entienda (dentro de sus capacidades) porqué está mal lo que ha hecho y cuál es un comportamiento mejor.
    Para mí es muy difícil educar a mis hijos de una forma constructiva porque a mi me criaron a gritos y a palos, pero lo hago lo mejor que puedo. De eso estoy segura y no tengo remordimientos.
    Es un tema muy complicado y peliagudo y que levanta susceptibilidades y lo has afrontado muy muy bien en el post.
    Saludos!

    • Cristina, desde luego que es difícil para nosotros que hemos crecido con el castigo, y el grito… pero es posible deshacer esa mochila… nuestros hijos nos dan la oportunidad de reescribir nuestra historia y cambiar la suya! Cortar de una vez y por todas con esa "violencia tolerada". Te invito a no desanimarte… vas por buen camino… nosotras vamos por mejor camino que nuestros mismos padres y madres.
      Un abrazo enorme.

  6. Todo lo que comentas esta genial, y es muy bonito e idilico, pero en el dia a dia, cuando no puedes mas, es casi imposible que no se te salte un grito….despues de levantarte a las 6 de la mañana, levantarlos, llevarlos al cole, trabajar, volver, recogerlos, jugar con ellos, hacer las tareas de la casa, los baños, la cena, y cuando en todo ese proceso, ellos tienen un dia cruzado, es muy dificil a veces no gritarles….

    • Totalmente de acuerdo contigo… llega un punto es el que caemos, pero lo importante no es castigarnos por nuestros errores sino ser conscientes de que existe otro modo de hacer las cosas… ese es ya un primer gran paso… y esforzarnos a diario por "re-aprender" otros modelos de comunicación y crianza con nuestros hijos.
      Un saludo Anónimo.

  7. me alegra saber que puedo educar a mi hijo sin gritos, ni pegandole tengo un varoncito de 3 años y quiero cambiar el metodo de criansa

  8. Enhorabuena por tu articulo! Es importante reflexionar sobre los modelos educativos y ser consciente de lo que estamos haciendo o vamos a hacer con nuestros hijos ya que como bien comentas gritar, pegar o castigar en muchas ocasiones lejos de disminuir conductas lo que hacen es reforzarlas, ademas de bajar la autoestima de los niños. Completamente de acuerdo con generar limites positivos. Gracias

  9. mi bebita tiene 10 meses y tiene un primo de 10 meses y cuando le ponemos a jugar junto mi bb es mas despierta toma mas rapido los juguetes el primo de mi bb sufre de nervios en no le gusta que mi bebita grite mucho el llora y aveces ella le da con los juguetes o le quita porque el es muy lento y bueno yo trato de corregirla pero su abuela de ambos a empesado a gritarla cada ves que ella toca a su primo generalmente le da con su manito mi bebita al nene y el nene llora mucho y la abuela le grita a mi hija ella llora tambien nose que hacer me quiero ir de esa casa solo por no dejar que me la griten

  10. yo estoy paasando por los 3 años con mi niña me hace berrinche a casa rato, la vdd no le tengo mucha paciencia todo el dia trabajo me siento muy culpable

  11. Gracias por tu post, soy una madre de 3 niños, de 4 años y mellizos de 14 meses, me es dificil la educacion con ellos y muchas veces pierdo la paciencia y grito, el llevar la casa y educarlos, no es tarea fácil, espero poder aplicar la crianza con respeto, porque la verdad me siento super cansada y hasta deprimida

  12. No tuve la misma suerte. Si le pegue y le grite insultos a mis hijos, y que me dejaranen paz. Nunca debi traerlos al mundo. Tuve una infancia muy violenta. No crei que repetiria la violencia de mis padres, pero ya de bebe golpie por primera vez a la piba.es triste. Soy inutil emocionalmente. La ira la frustracion por la vida fea que me toco la pobreza, ellos terminan siendo sujetos de deshahogo. Por mas que leo y me instruyo sigo recallendo y cada un par de meses vuelvo a gritarles o pegarles. Me temo no poder cambiar. Intento ser conciente pero esa maldad interior me gana. Reacciono mal y ya es tarde.
    A veces creo falsamente que aprendi a contener mis emociones. Y zas. Le golpeo la mano. O le insulto. Y otra vez a darme cuenta de lo horrible que soy como persona.
    Es muy triste no encontrar las herramientas para avanzar y ser mejor persona de en serio. Solo se enmascara o reprime o niega

  13. Soy padre de dos hijos. El mayor es muy difícil, porque entiende que lo que hace esta mal y de todos modos lo sigue haciendo… De nada sirve el tono firme en mi voz e incluso cuando cumplo el castigo (soy muy coherente en mis acciones), simplemente se ríe, espera a que pase y vuelve a repetirlo. Entiendo que la violencia no educa, sino que provoca daños… sin embargo, tampoco creo que una "disciplina positiva" ayude mucho con niños que son conscientes de que el mayor castigo por ser indisciplinados es no ver televisión, jugar a la tablet o que lo reten

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