Recuerdos:¡Los niños tienen buena memoria!

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En las últimas semanas hemos estado con los niños y el padre desempolvando recuerdos de nuestra infancia y de la infancia de nuestros hijos, y hemos podido comprobar con gran satisfacción que al menos nuestros niños gozan de buena memoria (y yo me atrevería aquí a decir que todos los niños la tienen). Es un ejercicio que les encanta a los peques (ya sabes, saber que también hemos sido pequeños y que hemos pasado por situaciones similares o no a las suyas además de generar empatía con ellos es muy divertido) y del cual también se recaban grandes enseñanzas.

El otro día ElPeque empezó a preguntar por un Oso suyo blanco a forma de oso polar que tuvo de bebé, con gran sorpresa para mí porque la verdad no se refería a uno que tiene en una foto, si no a otro oso que le habían regalado unos amigos en su primera Navidad y que tuvimos que tirar cuando el tenía poco menos de un año porque se le salían las bolitas del relleno (terminó siendo uno de esos peluches no aptos para menores de 3 años).

También ElMayor estuvo recordando un episodio de cuando tenía 26 meses del jardín infantil (escuela infantil) en el que estuvo cuando un par de meses en Colombia mientras hacíamos los papeles para el traslado de residencia de Italia a España; lo describió con lujo de detalles y eso que no hay archivo gráfico del tema.

Y estuvimos ElMayor y yo recuperando el recuerdo de la única pelea que hemos tenido él y yo, cuando él tenía poco más de 3 añitos: aproveché para de nuevo pedirle perdón por haberme enfadado tanto en esa ocasión y para hablar de cómo se sintió él, el miedo y la rabia que tuvo. En fin, toda una terapia familiar de resarcimiento, reflexión y reparación. Muy emotiva por cierto.

Pues porque son recuerdos recientes, dirás tu que me lees! pero no creo tanto en eso, creo firmemente que es que la memoria y los recuerdos se ejercitan, aunque sea cierto que hay quienes tienen mejor memoria que otros, pero que nada tiene que ver con la edad. Yo, por ejemplo, siempre he tenido muy buena memoria, para bien y para mal tengo clarísimos recuerdos de mi primera infancia incluso de antes de ir al Jardín Infantil:

Recuerdo que un día paseando con mi padrino Flavio puse el dedo sobre un palo que terminó enroscándose en mi dedo porque era realmente una lombriz, y sé que aún ni hablaba bien y desde luego el susto que me pegué; recuerdo la vez que me “trasquilé el pelo” antes de los tres años con unas tijeras de costura de mi abuela paterna y el disgusto de mi madre al ver que ya no podría ser la modelo de Konzil (un balsamos de esos peinafácil);  recuerdo mi primer día en el Jardín Infantil y cómo Javier (hasta recuerdo su nombre) me tiraba de las coletas por detrás; recuerdo mi primer día en el Cole de Mayores con 4 años y el pánico que me produjo ver una escultura enorme de una mujer con alas (era una virgen alada) rodeada de otras con túnicas (eran las monjas del cole); recuerdo las trampas que le hacía a mi abuela paterna cuando sabía que me iba a dar unas cuantas nalgadas por haberme saltado la tapia para colarme en casa en lugar de esperarla donde los vecinos a que llegara del trabajo.

Recuerdo el primer parto de nuestra gata Minina y cómo se comía la placenta y yo pensando que se iba a comer a sus gatitos, claro yo tenía tan sólo 4 años!. Recuerdo como si fuera ayer la primera cita que tuve: fue con mi padre para mi cumpleaños de los 6 años, con flores y todo; Recuerdo… recuerdos… recuerdo tantas cosas, recuerdo lugares, olores, sabores y situaciones, muchas de ellas felices y otras tantas, muy tristes y dolorosas.

Y precisamente como sé que un niño puede recordar mucho más de lo que la mayoría de adultos cree que recordará, es que me he propuesto generar la mayor cantidad de momentos mágicos y felices, para que mis hijos puedan amoblar el rincón de sus recuerdos de infancia con recuerdos felices.

Sé que también tendrán muchos recuerdos tristes, como las muertes de sus mascotas, los problemas de acoso escolar o algunos encuentros familiares desafortunados, y que todo hace parte de la vida misma, pero por lo menos quiero que los recuerdos tristes o dolorosos mientras de mi dependa,  no estén vinculados a mi o a mi marido.

Trabajamos a diario como padres para que nunca esos recuerdos tristes vayan a ser por nuestra ausencia, omisión, falta de respeto, desatención, indiferencia, maltrato o irrespeto hacia ellos, porque les tratamos, les vemos y les consideramos como lo que son: seres humanos con plenas facultades… porque, – tu que me lees sabes que es así- hay por ahí mucho adulto suelto que realmente piensa que los niños son como animalitos que hay que domesticar y que no tienen criterio ni conciencia, ni mucho menos memoria!  Ay! Esos adultos, que tristes, dan pena… será que no tuvieron infancia que recordar!

Así que por favor, recuerda y tenlo siempre presente: tus hijos, tus sobrinos, tus nietos, los hijos pequeños de tus amigos, TODOS LOS NIÑOS TIENEN MEMORIA, así que OCÚPATE de generar momentos de calidad contigo y de respeto hacia ellos para que puedan llenar con esos momentos sus cajones de los recuerdos! 


La vida no tiene marcha atrás… y borrar malos recuerdos toma mucho tiempo, esfuerzo y dolor que no merece la pena, siempre es mejor CONSTRUIR BIEN que tener que reparar! (Además ten en cuenta que tal y como sucede con las cosas materiales, hay recuerdos de momentos que ni queriendo se pueden reparar).

Entonces, ¿qué dices? A llenar ese baúl de recuerdos, ese cajón de la memoria con momentos felices!!!! verdad?

cofre o baul de recuerdos

21 Comentarios

  1. ¡Qué grande eres, Cata! Yo también considero que una de nuestras labores más importantes como papás es generar es crear momentos especiales de un lado, y de otro, ayudar a que nuestros hijos fijen esos recuerdos en su memoria. La inexistencia de un guión vital claro al que aferrarse en momentos de bajón emocional es un gran lastre para muchos adultos.
    No dejo de asombrarme de la enorme trascendencia de nuestra labor como madres y padres. ¿Puedo haber algo más importante en el mundo y más complejo a su vez?

    Un abrazo enormeeee!!!!

    • Yo también creo qué la parentralidad es la tarea más compleja e importante! Has apuntado algo que me parece importante: ayudar a fijar esos recuerdos y esas memorias, y otra coisa igualmente importante: esos recuerdos de ser positivos serán un amortiguador en caso de necesidad emocional!

      Gracias por tu compañía! Muass

  2. Como me ha gustado leerte!
    Dicen que no se pueden tener recuerdos de antes de los casi 3 años. Pero yo los tengo… Recuerdo perfectamente la última vez que vi a mi abuela con año y medio. Cierro los ojos y ahí está esa fotografía del recuerdo en mi cabeza. Recuerdo el día que nació mi hermana, y un sueño raro que tuve cuando me dio la varicela y mi padre se vino a dormir conmigo. Pero también recuerdo un tortazo suyo cuando mi hermana hizo algo "malo" (no se que) y él dio por hecho que había sido yo y a mi me pareció injusto y creo que por eso odio las injusticias.
    Quiero dejarle a mi hija todos los recuerdos bellos que estén en mi mano, y evitarle todos los malos que desde luego también estén en mi mano. Y estoy contigo en todo lo que aquí expones de principio a fin 😉
    Un placer leerte como siempre! Muacks!

    • Qué bonito eso que compartes con nosotros! Yo creo que es un mito eso de la "no-memoria" de los peques, y he aquí otra prueba más!

      Lo bueno de recordar por ejemplo las cosas injustas, es que te puedes plantear (como bien lo has hecho tu) cambiar el modelo que dejan los padres, y usarlo como ejemplo de lo que no queremos o no haríamos; lo que me lleva a una de mis frases favoritas: "el ejemplo de otros padres y madres puede ayudarte, incluso el dwe loas tuyos"
      Un abrazo enorme y gracias por acompañarme.

  3. Yo tengo recuerdos de cuando era muy pequeña, sobretodo con mis abuelos, aunque murieron cuando yo tenía 3 años los recuerdo perfectamente. También me fascina ver como Vikingo al ver la foto de su abuela grita "yaya", mi madre vive lejos, pero no hay un día que él no quiera ir a ver su foto. Un besazo y un post precioso.

  4. ¡Qué placer leerte, como siempre! Estas reflexiones tuyas nos ayudan a muchas a pararnos un momento, y es que mi hijo, que todavía no tiene tres años, también tiene una memoria increíble (y no sólo lo decimos sus padres), y la verdad es que a veces asusta porque se acuerda de todo, y aunque ha empezado a hablar con casi dos años y medio, ahora que puede verbalizarlo todo da incluso vértigo constatar cómo recuerda cosas de hace mucho tiempo, y nombres de personas que hace tiempo que no ve… Qué importante que como padres ayudemos a crear recuerdos bonitos y, si no siempre se puede, al menos procurar no crear recuerdos feos de esos que sí, pueden crear traumas, aunque todavía sean niños muy pequeños. Gracias por el post.

    • Pues tienes entre manos una gran posibilidad de potenciar esa "buena memoria" !!! Eso es una gran aptitud que puede servirle mucho en su vida. Y estoy de acuerdo contigo que nuestro papel como padres es importantísimo en la creación de recuerdos bonitos.

      Gracias a ti por compartir con nosotros tus experiencias!!!

  5. Jolín, vaya tema has tocado. Qué bonito, y que bien tratado. Estoy super de acuerdo con todo lo que escribes, yo intento cuidar mucho los recuerdos. Y uno de mis miedos es que por problemas de salud, tenga que renunciar a los míos propios en un futuro.
    Creo que no podemos evitar los recuerdos malos, pero está claro que estos se empequeñecen ante los buenos. Y que cuantos más haya de estos últimos, más difícil se lo ponemos a los primeros para que afloren.
    Estoy al 100% contigo en la memoria de los niños. Lo he comprobado muchísimas veces con mis peques. Así que tenemos una oportunidad de oro de construir buenos recuerdos juntos. Eso es lo que realmente perdurará cuando no estemos 🙂
    Enhorabuena por el post. Me encantó.

    • Me emocioné con tu comentario! A mi también me da pavor lo que pueda llegar a pasar en el futuro con mi memoria, sobre todo despues del ictus porque ya no es como antes (sobre todo la memoria reciente) tanto que he pensado en empezar a escribir un diario del hoy y del ayer!

      Me alegra además ver que no estoy sola con mis pensamientos, y que mis palabras encuentran eco y que personas como tu se identifiquen en éste tema.

      Un saludo enorme! Y gracias por pasarte por aquí!.

  6. Tienes razón , y también es mi misión , generarles una cantidad de recuerdos agradables en familia ,,porque momentos malos ya tendrán bastantes en la vida , cuando trabajen , en cualquier medio y esos no los podremos evitar. Y sí ,los niños tienen muy buena memoria.
    Un abrazo!!

  7. Una vez más, me quito el sombrero. La vida sin recuerdos, qué si no. Y, aunque mi memoria se hizo selectiva (creo que por supervivencia pura), recuerdo perfectamente mis sentimientos, mi rabia, mi pena, cuando era niña. No recuerdo hechos concretos (solo algunos, espaciados en el tiempo….), pero sí estar envuelta en tristeza desde que tengo uso de razón. Tristeza que no desapareció de mí hasta los 29 años… Que no es poco.
    Quizá por todo eso, mi obsesión siempre ha sido que mi niña mire atrás cuando sea adulta y se dibuje una sonrisa en los labios. Que recordemos todas esas cosas que hoy nos hacen reír: cómo bailamos como locas, cómo saltamos juntas en los charcos, cómo nos abrazamos siempre, incluso cuando más se enfada…
    Yo no pude escoger mi infancia, pero sí puedo (y debo) contribuir a que la suya sea de ensueño. Qué necesario es forjar una base sólida, un buen bagaje emocional… Trato de que los errores sean anécdotas en un mundo de recuerdos bonitos. Ojalá lo consiga.
    Bravo por ti, otro post de los imprescindibles

    • Pues con el "sin" también tiene sentido! 😉

      Mi niña, cuanto me alegro por esos tesoros que te han ayudado a espantar la tristeza; cada vez veo más claro que las cosas no suceden por casualidad… Y ahora estás empezando de nuevo a llenar tu cofre de recuerdos positivos e inspiradores, a la vez que construyes los de tu niña!! Llenos de risas, bailes, juegos y amor!
      La vida nos ha dado la oportunidad de rehacer nuestro equipaje empocional… así como dice Olga Carmona en el último post "La maternidad que nos sana, que nos cura…"
      Un abrazo enorme.

  8. Que bonito Catalina. Si es cierto que todos tenemos memoria y que a veces subestimamos las de los niños. Yo espero que mis hijos tengan recuerdos felices, que recuerden estar conmigo, los domingos de piscina los 4 juntos, los viajes al pueblo…… Nosotros hablamos mucho de los recuerdos que ya tienen, realmente de cuando eran muy pequeños, y pienso de que así ayudo a que no se les olvide. Me encanta!
    Un beso!!

    • Nuria acabas de plantear otra de las cosas bien importantes para ayudar a que ese cofre se asiente y no solo se llene: y es ejercitar la memoria de los más peques! A nosotros nos encanta también, y la verdad es que con tanta ayuda digital, se vuelve además una actividad muy entretenida para todos
      Un saludo

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