Dando ejemplo: Autocontrol de Internet

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Tomar distancia del 2.0 para dar ejemplo

El ejemplo es la mejor herramienta de educación y crianza con la que contamos los padres y madres. Ejercer una parentalidad coherente es una de las tareas más difíciles a las que nos enfrentamos a diario, ya que, sin caer en la cuenta, muchas veces estamos esperando que nuestros hijos se comporten de una manera, mientras nosotros nos comportamos de otra.

A mí la incoherencia es una de las cosas que más me aterran, y verme siéndolo, me tira el ánimo al suelo; es un golpe a mi autoestima, así que cada vez que mis hijos me hacían el reclamo de porque yo sí y ellos no – hablando de usar el móvil y la Tablet sin límite de tiempo, sólo con límite de lugares y momentos autoimpuestos por mí: nunca en la mesa del comedor, ni mientras estemos comiendo, tampoco en restaurantes ni en el parque – me sacudía y me entraba la angustia de estar cayendo en la incoherencia…. ¿Qué clase de ejemplo estoy dando yo a mis hijos? 

Ya habíamos llegado al punto en que ni siquiera yo misma me creía el argumento de “es el trabajo de mamá y mamá necesita estar conectada y revisando las notificaciones” A quien estaba engañando…. No es verdad que tengamos que estar conectadas 24/24 y tampoco lo es que tengamos que responder las notificaciones a la primera… no somos máquinas somos personas y necesitamos un equilibrio.

Un día ElMayor me dijo que no le gustaba mi trabajo porque no había tiempo de descanso ni límites de horario…. De nuevo, la alarma interna se disparó… ¿Qué clase de ejemplo estoy dando yo a mis hijos?

Poniendo limites al uso de dispositivos- autocontrol

Hemos pactado con ellos unos límites de uso, de lo que ya he hablado en el blog de Familia Digital, pero y… ¿mis propios límites? ¿y los de papá que está siempre con el iPad? ¿Qué pasa con ello? ¿Cómo estamos educando en autocontrol con nuestro ejemplo? ¿Cómo estamos demostrando un uso responsable?

Como sobre los límites de papá, no soy yo quien para juzgar o proponer, me decidí centrarme en los míos, imponiéndome límites en tiempo de uso, aplicaciones y lugares de uso. Llevo tres semanas ya implementando esta nueva actitud de uso, y la verdad es que está siendo de gran beneficio no solo para dar ejemplo a mis hijos, sino para mí misma… Ya saben, hay que desconectar para conectar con lo verdaderamente importante.

Esto es lo que estoy haciendo:

1. Desde hace más de un año había decidido estar totalmente OFFLINE (desconectada) los domingos y festivos, y la verdad es que ha sido maravilloso, y nada pasó a nivel del mundo 2.0, en cambio a nivel familiar si: más tiempo de juego e interacción real con mis hijos, y menos estrés por el mundo virtual.

2. Como la fórmula anterior ya probada está funcionado muy bien, pensé en ampliar los horarios para estar OFFLINE, así que de los días laborables más o menos entre las 17:30 y las 19:30 estoy también totalmente desconectada. Es el tiempo en que estamos regresando del colegio, tiempo para conversar sobre el día, hacer deberes, merendar juntos, y si nos da tiempo, jugar. Luego, mientras hago la cena ya me conecto a intervalos cortos y vuelvo a desconectar por completo a la hora de dormir (yo soy alondra, así que voy a la cama muy pronto, sobre las 22:00) Los fines de semana, me conecto cuando ellos hacen uso de pantallas, así hay más equilibrio, salvo cuando estamos viendo una película todos juntos… ahí estoy incluso intentando hacer que tampoco el padre esté con el iPad.

3. He desinstalado las redes sociales principales del móvil. Y esto me ha ayudado mucho no solo a nivel de seguridad informática, sino a no estar pendiente del bendito aparato todo el día. No imaginas como me ha ayudado a “desenganchar”. Así pues, el Facebook lo miro solo desde el ordenador, y el Twitter desde la Tablet . No sé si esto me vaya a pasar factura a nivel de rendimiento de las redes sociales, pero no es algo que me trasnoche, he decidido claramente cual es ahora mi prioridad, y si el engagement o el alcance se penaliza por eso, bien habrá valido la pena. La importancia del tiempo con mis hijos y el ejemplo que puedo darles, no tiene precio ni paragón

4. He vuelto a usar más el teléfono y menos el WhatsApp o el Telegram; es un tema más difícil porque ahora ya casi nadie habla por teléfono, pero no hay nada más agradable que poder escuchar la voz de tu interlocutor; aunque soy muy fan de los emoticonos, estos nunca podrán transmitir con tanta certeza las emociones que puedes percibir en el tono de voz de la otra persona.

El proceso de recuperar el poder del ejemplo para con mis hijos, en cuanto al uso de los dispositivos electrónicos, está dando muy buenos frutos, no solo con ellos sino también conmigo misma… Equilibrar los sistemas de comunicación y sentar prioridades, no siempre es fácil, pero de verdad, vale la pena.


Internet ya hace parte de nuestras vidas, y mucho más aún de la de nuestros hijos, pero no por ello debemos dejar que desplace la vida en directo, esa del día a día, esa que nos arranca una sonrisa en las mañanas y nos devuelve la esperanza con los abrazos y mimos, en la noche.

Y tú, ¿Qué tan enganchada estás? Me gustaría saber si te has planteado reducir o incluso “hacer maletas e irte fuera del 2.0” , porque te confieso, yo sí. (Y creo que alguna otra por el mundo blogueril igual, puedes verlo siguiendo el HT #ysidejointernet en un carrusel organizado por nuestra gran Mónica de Madresfera, la comunidad de madres y padres blogueros más importante del mundo mundial)

Un abrazo grande y seguimos conectados (en los horarios habilitados jajajaja)

Cata de mamatambiensabe

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Soy Catalina, madre, publicista y ciudadana del mundo. La maternidad no sólo me cambio la forma de ver la vida, sino que me abrió el camino para el cambio continuo. Cada día aprendo algo nuevo, y eso me hace sentirme viva.
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11 Comentarios

  1. Muy respetable e interesante la forma en que ha decidido redirigir las "conexiones 2.0"
    Yo no veo mal el uso de las RRSS siempre y cuando no afecten a la relación 1.0 con la familia. No tiene mucho sentido que hables con 300 personas a kilómetros de distancia y no lo hagas (de forma habitual) con quien tienes al lado.
    Ha habido veces db que mis hijos, sobre todo el mayor, me recrimina que yo esté usando la tablet mientras él no, "qué morro tienes! Pues cuando sea mayor haré lo que me de la gana!" Y es justamente eso, soy adulto y mis necesidades y obligaciones no son las mismas que las de mis hijos. No les dejo usar el móvil porque quiero que prueben otras cosas, que jueguen los dos, que lean, que se aburran si es preciso! Hablas de dar ejemplo y está bien, sobre todo (y eso lo hago muy mal) en cuanto al uso de móviles en la mesa o cuando estamos interactuando entre nosotros, pero fuera de ahí una cosa es papá y otra ellos. Es muy probable que cuando tengan 13 años no salgan de las redes, pero de momento probaremos el resto de cosas.
    Un abrazo Cata

  2. Yo nunca toco dospositivos mientras estoy con los peques. Hay ucho tiempo en el que no están para poder hacerlo. Y los fines de semana solo cuando ellos tienen turno de pantallas al igual que tu.

  3. Cata yo debería hacer un planteamiento como el tuyo porque en mi caso, como la niña e pequeña, es mi marido quien me acusa de estar enganchada a las redes. Bueno, él sólo culpa a Twitter, pero claro si me hace estas acusaciones mientras él no se desengancha del email del trabajo… Vamos, que realmente ambos deberíamos cambiar de hábitos, para que en poco tiempo no estemos aislados entre nosotros, ni de la niña.

  4. Pues yo ya hace tiempo que me planteo no conectarme tanto… no se si dar ejemplo siempre es lo que cuenta, pues yo si quiero beber una copa de vino delante de ellos y no les daria una… pero cierta razón si tienes.
    Es dificil. En un mundo cada dia más rápìdo, más conectado, más… es dificil querer mantenerse al margen. Lo que es cierto es que no pasa nada cuando lo haces. Yo, cuando olvido el movil en casa no vuelvo a buscarlo… y la verdad, las primeras horas cuesta, pero después es un alivio y te das cuenta que no pasa nada. De todas maneras, el equilibrio para mi es lo correcto. Ni volver a la Edad Media, como hacen algunos hippies ni ser una geek. Buena entrada!

  5. Hola,
    Precisamente esta semana yo hablaba de ello también en el blog: http://www.escuelasalternativas.es/padres-presentes-ausentes

    La gran cantidad de tiempo que dedicamos a las redes sociales y se nos olvidan nuestros hijos. LLevo 2 días con el móvil roto (pero no con el PC) y te da una sensación de libertad como si te hubieras ido a una isla desierta donde nadie te puede encontrar.. pero noto como el resto del mundo se pone muy nervioso al no poder localizarme y tener una contestación inmediata a cualquier tonteria..estamos todos locos y muy enganchados a las nuevas tecnologías de las que somos esclavos.

  6. hola. No sabes como te entiendo. Como una perfecta MAMÁ IMPERFECTA que soy, me la pasaba pendiente del celular (aún jugando con mi pequeño) él es de distraerse fácil y yo aprovechaba en cada ocasión para echarle una miradita al celular. Hace un tiempo atrás, entre tantos tips que leí para ayudar a mejorar su concentración, es la de que uno también debe saber focalizarse. Hace más de 7 meses que tomé la costumbre de, al entrar a casa del trabajo, poner en silencio el celuar; decidir y jugar con mi hijo a lo que elijamos, tener toda la rutina de juego-cena-higiene estando únicamente el uno para el otro y únicamente prestarle atención cuando mi hijo bajó las persianas y entró en el planeta sueños. No solo mejoró su concentración, sino que disfrutamos mucho más juntos y además me divierto nuevamente como niña y me sorprendo con muchísimas de sus ocurrencias y/o logros que de otra forma me estaría perdiendo. Cuando lo dejo usar internet/celuluar/videos/juegos, acordamos de antemano tiempo o cantidad y luego lo cumplo. Tranquilo de haber tenido lo que se ha ganado.
    http://mamasolteraimperfecta.blogspot.com.ar/

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